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Lección 46: Una Noche de Traición

Lección 46: Una Noche de Traición

Referencia Bíblica: Mateo 26:31-35; 69-75; Lucas 22:47-48

Versículo de Memoria: “Entonces Jesús les dijo: Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas” (Mateo 26:31).

¡Tener amigos es una gran bendición! Sin embargo, algunas veces los amigos pueden quebrantar nuestra confianza. Tal vez alguien puede decir algo de nosotros que no es verdad, puede contar algo “personal” a personas que no necesitan saberlo, o puede rechazar nuestra amistad con el fin de agradar a otros. Ya que somos seres humanos con fallas y defectos, en ocasiones podemos hacer cosas que no son buenas delante de Dios y los demás. Por ende, Dios aconseja que nuestra confianza absoluta debe estar en Él (Salmos 34:8; 118:8); ¡Él es el Amigo que nunca falla!

Jesús tuvo muchos amigos y seguidores en la Tierra. La gente Le seguía debido a Sus enseñanzas maravillosas, Sus milagros asombrosos y Su compasión amorosa. Pero cuando llegó el final de Su ministerio, muchos de Sus amigos Le abandonaron, y otros Le traicionaron cruelmente. La noche de Su arresto fue un evento trágico de traición.

Esa noche, Judas, uno de los doce apóstoles, entregó a Jesús a Sus enemigos para ser crucificado. Desde luego, Jesús sabía desde el principio que esto sucedería (Juan 6:64), pero tal traición había sido profetizada y debía cumplirse (Salmos 41:9). Judas amaba el dinero (Juan 12:6), y decidió traicionar a Jesús por 30 piezas de plata (Mateo 26:15). Cuando llegó la noche señalada, Judas llegó con los enemigos de Jesús y Le besó en el rostro—lo cual era la señal para que Sus enemigos Le arrestaran. Judas tal vez nunca pensó que sus acciones causarían la muerte cercana de Jesús, y luego trató de detener el proceso al devolver el dinero (Mateo 27:2-4), pero ya era demasiado tarde. En vez de arrepentirse y pedir perdón a Dios por su pecado terrible, Judas optó por quitarse la vida (versículo 5).

Judas no fue el único que traicionó a Jesús esa noche. Pedro, otro de los doce apóstoles y un buen amigo de Jesús, había seguido a los enemigos de Jesús para ver qué harían con Su Maestro. Algunas personas vieron a Pedro, y señalaron que él era uno de los seguidores de Jesús. Esto pasó tres veces. Pedro tuvo miedo de que también le mataran, así que negó tres veces conocer a Jesús (Mateo 26:69-75). Jesús también sabía que esto sucedería, y había anunciado que Pedro Le negaría tres veces antes del canto del gallo—aunque Pedro había prometido que esto jamás sucedería (Mateo 26:31-35). Pedro todavía amaba a Jesús, y lo más importante, Jesús todavía amaba a Pedro (Lucas 22:61). Pedro lloró y se arrepintió, y Jesús le perdonó (Juan 21:15-19).

Pero ellos no fueron los únicos que traicionaron a Jesús esa noche; realmente, todos los demás apóstoles Le abandonaron (Mateo 26:56). Y finalmente los judíos en Jerusalén traicionaron a Jesús al demandar que fuera crucificado (Marcos 15:6-14). A pesar de esto, Jesús murió incluso por aquellos que Le traicionaron, y ofrece salvación a todos los que regresan a Él en arrepentimiento.

Jesús es el mejor Amigo que alguien puede tener; ¡nunca Le abandones, niegues o traiciones!

Preguntas

  1. Menciona algunas de las bendiciones de tener buenos amigos.

  2. Si alguien quebranta tu confianza y pide tu perdón, ¿qué deberías hacer? Lee Mateo 18:21-22 para ayudarte con tu respuesta.

  3. ¿Crees que Jesús hubiera perdonado a Judas si él realmente se hubiera arrepentido? ¿Por qué?

  4. Lee Hechos 2:36-38. ¿A quiénes se ofreció perdón en esos versículos?

  5. ¿Cuáles crees que son algunas razones por las cuales la gente traiciona o niega a Jesús hoy?

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